“Todos los opresores comprenden, tarde o temprano, que entre sus muchas víctimas habrá al menos una que algún día se alzará contra ellos y les plantará cara.”
“Todos somos buenos cuando nos conviene y que eso no cuenta. Cuando deseas con todas tus fuerzas cometer una fechoría… es entonces cuando necesitas conocer las normas. Decía que la integridad personal es como una espada: no debería blandirse hasta el momento de ponerla a prueba.”
“Supongo que entonces comprendí lo que significaba la vergüenza y cuál era su color. La vergüenza no es negra como la suciedad, como siempre había creído. La vergüenza es del color de ese nuevo uniforme blanco que, para poder pagarlo, tu madre se ha pasado toda la noche planchando. Blanca sin una sola mota, ni una mancha. Inmaculada.”
“Siempre nos enseñaron que la nación del fuego era la más grande civilización de la historia. Y que, de alguna manera, la guerra era nuestra forma de compartir nuestra grandeza con el resto del mundo.
¡Qué asombrosa mentira!
A los pueblos del mundo los hemos aterrorizado, no ven nuestra grandeza, nos odian; y lo merecemos. Hemos creado una era del miedo en el mundo. Y si no queremos que el mundo se destruya por si solo, hay que reemplazarla por una era de paz y bondad.”